Usa las REDES, pero sin ENREDOS

¿Te suenan estos nombres?: ¿Facebook, Instagram, Twitter, WhatsApp, LinkedIn, MySpace, YouTube?, éstas son las redes sociales más conocidas entre nosotros, pero existen miles de ellas mundialmente. ¿Para qué se usan? se usan para comunicarnos con amigos, familiares y hasta con desconocidos, en cualquier parte del planeta, a través del intercambio personal de comentarios, fotos, emoticonos y etiquetas, simplemente usando el Internet.

Seguro que entiendes perfectamente de lo que te estoy hablando, y que ya has tenido experiencia en su uso, o al menos, ya has escuchado o visto, algunas de éstas direcciones virtuales que mencioné, de tan fácil acceso para todos, que hoy en día es casi imposible no conocer sobre ellas. Pero tú, ¿ya te has visto enredado en las redes?

Con un simple clic en tu computador, te puedes convertir en un usuario más para las estadísticas que hablan de los millones de personas que usan las redes sociales, y eso no está mal; lo malo viene, cuando se usan con desenfreno, sin un propósito definido positivo, en forma incontrolada o, adictivamente, sin establecer un límite de tiempo determinado por ti mismo, y aún más delicado, en caso de ser menor de edad, sin la supervisión de tus padres.

No podemos negar que el uso de las redes sociales ha sido uno de los mejores avances de la tecnología en la actualidad. Gracias a las redes, hemos logrado tener nuevos amigos de diferentes culturas, podemos mantener contacto con familiares y amigos viviendo en diferentes lugares del planeta; algunos logran conseguir empleo, otros se atreven a decir cosas allí que no dirían personalmente; podemos tener acceso para estudiar a distancia y conocer sobre diferentes temas con solo conectarse, y un gran etcétera de cosas. Pero si no le ponemos control o un freno al uso de las redes sociales, corremos el riesgo de enredarnos en ellas y quedar atrapados y sin salida.

En realidad, no tenemos que alarmarnos por el uso de las redes, sino, que desde el principio, debemos ver el uso de las redes, como un instrumento o una herramienta a nuestra disposición y control para nuestra conveniencia. Hay una explicación sensata para el uso de las redes como medio accesible para todos, cuando comprendemos un principio básico de vida que la Biblia nos los enseña y lo dice de esta manera: ”Todas las cosas me son permitidas, pero no todas son de provecho”. 1Corintios 10:23. Aunque todas las cosas las puedo hacer, yo no debo dejarme dominar por ninguna.

Mi pregunta ahora es, ¿te has dejado dominar por las redes?, ¿las usas tú a ellas, o ellas te enredan a ti?; ¿las utilizas para destruir o para edificar?,  ¿las utilizas para comunicarte presentando una imagen positiva de tu persona, para edificar y afirmar a los demás?; ¿ qué tipo de fotos publicas en las redes?. Sería interesante y bueno que te contestes éstas preguntas. Se han visto muchos casos de personas que se han enredado, hasta llegar a sufrir graves consecuencias en sus vidas, en sus familias y sus trabajos.

Dios nos ha dado la libertad de escoger entre lo bueno y lo malo. En el caso de las redes, aunque estoy seguro de que la idea de las redes sociales fue puesta en la mente de un hombre por el mismo Dios, cual crees tú, amigo lector, que es el propósito de las redes? ésta pudiese ser una respuesta: “Así que, procuremos hacer lo que contribuye a la paz y a la edificación de todos” Romanos 14:19.

Seamos positivos, el uso de las redes sociales, debe hacerse con el propósito de edificar nuestras vidas y de aquellos con quien nos comunicamos; construir la sociedad, informar objetivamente, contribuir a la paz, entretenernos sanamente y alegrarnos con ese entretenimiento y, sin duda alguna, para extender a todo el mundo, el conocimiento de Dios y de su amor. Si esto fuese así, estoy seguro, que estaríamos contribuyendo a reconstruir nuestra sociedad, con principios, pensamiento y conducta de bienestar familiar y social.

No te dejes enredar por las redes. Úsalas a tu favor y para el bien y edificación de otros. No te dejes controlar por ellas, administra y controla tú el tiempo de uso de ellas. Actúa como líder, campeón y constructor con un presente y un futuro.

Por: Pedro Lugo

 

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