40 Principios Bíblicos para conocer que soy Hijo de Dios

¿Sabes quién eres en Cristo? La Palabra de Dios nos revela atributos de nuestro Señor Jesucristo que pueden reflejarse en nosotros una vez que le entregamos nuestras vidas y le recibimos como nuestro Salvador y Señor, experimentando así nuestro nuevo nacimiento. Al reconocer y declarar los principios establecidos en referencia a los hijos de Dios en Cristo, nos hacemos partícipes de ellos y nos ayuda a vivir como ejemplos y testigos de lo que un verdadero hijo de Dios es.

A continuación, se presentan cuarenta principios básicos de vida que la Palabra de Dios nos ensena y que nos ayudan a establecernos en nuestra nueva identidad. Estos principios debemos aprenderlos, recordarlos, y declararlos cada día.

Para un estudio más extensivo ver: QUIEN SOY EN CRISTO (Estudio Bíblico). Sección: CRECIMIENTO INTEGRAL

Soy una nueva criatura. Soy hijo de Dios
40 Principios Biblicos

Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para enseñarnos
lo que es verdad y para hacernos ver lo que está mal en nuestra vida.
Nos corrige cuando estamos equivocados y nos enseña a hacer lo correcto.
2 Timoteo 3:16 (NTV)

  1. Soy hijo de Dios. He recibido a Jesucristo en mi corazón, le he entregado mi vida.-Pero a todos los que lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio derecho de ser hechos hijos de Dios. Juan 1:12. -Así que, todos son hijos de Dios por medio de la fe en Cristo Jesús. Gálatas 3:26. – Porque por gracia son salvos por medio de la fe; y esto no de ustedes pues es don de Dios. Efesios 2:8
  2. Soy hijo de Dios. Fui creado, predestinado y adoptado en Cristo para la alabanza de Dios Padre.–En amor nos predestinó por medio de Jesucristo para adopción como hijos suyos, según el beneplácito de su voluntad, para la alabanza de la gloria de su gracia que nos dio gratuitamente en el Amado. Efesios 1:5-6
  3. Soy hijo de Dios, nacido de nuevo en Cristo. – De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17
  4. Soy hijo de Dios, libre de temor. Puedo llamarle ¡Padre! -Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. Pues no recibieron el espíritu de esclavitud para estar otra vez bajo el temor, sino que recibieron el espíritu de adopción como hijos, en el cual clamamos: “¡Abba, Padre!”. Romanos 8:14-15. -Y por cuanto son hijos, Dios envió a nuestro corazón el Espíritu de su Hijo que clama: “Abba, Padre”. Gálatas 3:26
  5. Soy hijo de Dios. El Espíritu Santo mora en mí. – Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos de Dios. El Espíritu mismo da testimonio juntamente con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Romanos 8:14,16
  6. Soy hijo de Dios. He sido perdonado y redimido. – Mientras ustedes estaban muertos en los delitos y en la incircuncisión de su carne, Dios les dio vida juntamente con él, perdonándonos todos los delitos. Él anuló el acta que había contra nosotros, que por sus decretos nos era contraria, y la ha quitado de en medio al clavarla en su cruz. Colosenses 2:10-14(13, 14)
  7. Soy hijo de Dios. He sido justificado y redimido. – Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús. Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. Romanos 3:24,28
  8. Soy hijo de Dios. He sido perdonado y sanado. – Él mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero a fin de que nosotros, habiendo muerto para los pecados, vivamos para la justicia. Por sus heridas ustedes han sido sanados.1 Pedro 2:24. – Pero él fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestros pecados. El castigo que nos trajo paz fue sobre él, y por sus heridas fuimos nosotros sanados. Isaías 53:4-6(5)
  9. Soy un solo espíritu, unido con el Señor. – Pero el que se une con el Señor, un solo espíritu es.1 Corintios 6:17. – Hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, así como han sido llamados a una sola esperanza de su llamamiento. Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos quien es sobre todos, a través de todos y en todos. Efesios 4:4-6
  10. Soy hijo de Dios y tengo la mente de Cristo. – El hombre espiritual lo juzga todo. Nosotros tenemos la mente de Cristo. 1 Corintios2:15a, 16b
  11. Soy hijo de Dios. He nacido de nuevo en Cristo y el maligno no puede tocarme. – Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios no sigue pecando; más bien, Aquel que fue engendrado de Dios lo guarda y el maligno no lo toca.1 Juan 5:18
  12. Soy un hijo de Dios, miembro de Su familia. – Por lo tanto, ya no son extranjeros ni forasteros sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios. Efesios 2:19
  13. Soy hijo de Dios en Cristo, descendiente de Abraham y heredero. – Ya no hay judío ni griego, no hay esclavo ni libre, no hay varón ni mujer; porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús. Y ya que son de Cristo, ciertamente son descendencia de Abraham, herederos conforme a la promesa. Gálatas 3:28-29
  14. Soy hijo de Dios y recibiré la herencia que Él me promete. – Y por cuanto son hijos, Dios envió a nuestro corazón el Espíritu de su Hijo que clama: “Abba, Padre”. Así que ya no eres más esclavo sino hijo; y si hijo, también eres heredero por medio de Dios. Gálatas 4:6-7. -. Y si somos hijos, también somos herederos: herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Romanos 8:17
  15. Soy hijo de Dios, miembro del cuerpo de Cristo. – Porque de la manera que el cuerpo es uno solo y tiene muchos miembros, y que todos los miembros del cuerpo, aunque son muchos, son un solo cuerpo, así también es Cristo. Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo y miembros suyos individualmente. 1 Corintios12:12, 27
  16. Soy hijo de Dios, templo de Dios. -¿No saben que son templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en ustedes? 1Corintios3:16. – ¿O no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, que mora en ustedes, el cual tienen de Dios, y que no son de ustedes?1 Corintios 6:19
  17. Soy hijo de Dios y seré como Cristo a su regreso. – Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que seremos. Pero sabemos que, cuando él sea manifestado, seremos semejantes a él porque lo veremos tal como él es. 1 Juan 3:2.
  18. Soy ciudadano del cielo y tengo apartado mi hogar celestial. – Y juntamente con Cristo Jesús, nos resucitó y nos hizo sentar en los lugares celestiales Efesios 2:6. – Porque nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos ardientemente al Salvador, el Señor Jesucristo. Filipense 3:20
  19. Estoy escondido en Dios Padre con Cristo y soy una expresión de su vida. -Sus vidas están escondidas con Cristo en Dios. Y cuando se manifieste Cristo, la vida de ustedes, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria. Colosenses 3:3b-4
  20. Soy santo, apartado para Dios. – A los hermanos santos y fieles en Cristo que están en Colosas: Gracia a ustedes y paz de parte de Dios nuestro Padre. Colosenses 1:2. -Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, con los obispos y diáconos. Filipenses 1:1
  21. Soy escogido de Dios, santo y amado. – Por tanto, como escogidos de Dios, santos y amados, vístanse de profunda compasión, de benignidad, de humildad, de mansedumbre y de paciencia. Colosenses 3:12
  22. Soy carta abierta de Cristo. – Es evidente que ustedes son carta de Cristo, expedida por nosotros, escrita no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; no en tablas de piedra, sino en las tablas de corazones humanos.2 Corintios 3:3
  23. Soy aroma agradable de Cristo. -Pero gracias a Dios que hace que siempre triunfemos en Cristo y que manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento por medio de nosotros. Porque para Dios somos olor fragante de Cristo en los que se salvan y en los que se pierden.2Corintios 2:14-15
  24. Soy amigo de Jesucristo, mi Salvador. – Ya no los llamo más siervos porque el siervo no sabe lo que hace su señor. Pero los he llamado amigos porque les he dado a conocer todas las cosas que oí de mi Padre. Juan 15:5
  25. Soy pámpano, rama de la vid verdadera y llevo fruto. – Yo soy la vid, ustedes las ramas. El que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto. Juan 15:5 a
  26. Soy sal en la tierra. – “Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué será salada?”. Mateo 5:13
  27. Soy luz del mundo. -Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad asentada sobre un monte no puede ser escondida. Mateo 5:14
  28. Soy una piedra viva de Dios edificada en Cristo como casa y morada espiritual. -Y ustedes también, como piedras vivas, sean edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales que Dios acepte por medio de Jesucristo.1 Pedro2:5
  29. Soy como un peregrino, un extranjero viviendo temporalmente en este mundo.– Amados hermanos, como si ustedes fueran extranjeros y peregrinos, les ruego que se aparten de los deseos pecaminosos que batallan contra el alma.1 Pedro2:11
  30. Soy hechura de Dios Padre en Cristo para hacer buenas obras. – Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para hacer las buenas obras que Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. Efesios 2:10
  31. Soy embajador de Cristo en la tierra. -Así que, somos embajadores en nombre de Cristo; y como Dios los exhorta por medio nuestro, les rogamos en nombre de Cristo: ¡Reconcíliense con Dios!.2 Corintios5:20
  32. Fui designado a ser testigo de Cristo dondequiera que vaya. – Pero cuando venga sobre ustedes el Espíritu Santo recibirán poder, y serán mis testigos en Jerusalén, en Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Hechos 1:8
  33. Soy miembro escogido, adquirido por Dios, para anunciar las Buenas Nuevas, el Evangelio de Jesucristo nuestro Salvador. – Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anuncien los hechos maravillosos de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable. 1 Pedro 2:9. -. Jesús les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen el evangelio a toda criatura”. Marcos 16:15, Mateo 28:19,
  34. Soy victorioso, vencedor en Cristo y nada me puede separar de su amor. – Por lo cual estoy convencido de que ni la muerte ni la vida ni ángeles ni principados ni lo presente ni lo porvenir ni poderes, ni lo alto ni lo profundo ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús, Señor nuestro. Romanos 8:38-39. – ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece! Filipenses 4:13
  35. Soy siervo de Dios, siervo de justicia, con la promesa de vida eterna. – Una vez libertados del pecado, han sido hechos siervos de la justicia. Pero ahora, libres del pecado y hechos siervos de Dios, tienen como su recompensa la santificación y, al fin, la vida eterna. Romanos 6:18, 22
  36. Soy quien soy por la gracia de Dios. – Pero por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia para conmigo no ha sido en vano. Más bien, he trabajado con afán más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios que ha sido conmigo.1 Corintios15:10
  37. Soy hijo de Dios y quiero vivir de acuerdo su voluntad. Estoy dispuesto a seguir siendo transformado. – Así que, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios, que es el culto racional de ustedes. No se conformen a este mundo; más bien, transfórmense por la renovación de su entendimiento de modo que comprueben cuál sea la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta. Romanos 12:1-2. – Porque la gracia salvadora de Dios se ha manifestado a todos los hombres enseñándonos a vivir de manera prudente, justa y piadosa en la edad presente, renunciando a la impiedad y a las pasiones mundanas. Tito 2:11-12
  38. Soy hijo de Dios, hechura suya en Cristo. Procuro hacer buenas obras. -Nosotros somos hechura suya; hemos sido creados en Cristo Jesús para realizar buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que vivamos de acuerdo con ellas. Efesios 2:10. -Pero alguien podría decir: “Tú tienes fe, y yo tengo obras. Muéstrame tu fe sin obras, y yo te mostraré mi fe por mis obras. Santiago 2:18
  39. Soy hijo de Dios, mantengo comunión diaria en oración y estudio de su Palabra. – Hijo mío, pon atención a mis palabras; inclina tu oído a mis dichos. No se aparten de tus ojos; guárdalos en medio de tu corazón. Porque ellos son vida a los que los hallan y medicina para todo su cuerpo. Proverbios 4:20-22. -Toda la Escritura es inspirada por Dios y es útil para la enseñanza, para la reprensión, para la corrección, para la instrucción en justicia. 2 Timoteo 3:16. – Por nada estén afanosos; más bien, presenten sus peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús. Filipenses 4:6-7
  40. Soy hijo de Dios, procuro pensar y hablar para edificación. – En cuanto a lo demás, hermanos, todo o que es verdadero, todo lo honorable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre, si hay virtud alguna, si hay algo que merece alabanza, en esto piensen. Lo que aprendieron, recibieron, oyeron y vieron en mí, esto hagan; y el Dios de paz estará con ustedes. Filipenses 4:8-9. – La muerte y la vida están en el poder de la lengua y los que gustan usarla comerán de su fruto. Proverbios 18:21- ¿Quién entenderá los errores? ¡Líbrame de los que me son ocultos!. Sean gratos los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti, oh Señor, Roca mía y Redentor mío. Salmos 19:12,14

«Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más penetrante que toda espada de dos filos. Penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón»
Hebreos 4:12 (RVA-2015)

Por: Dra. Ledy Maldonado de Rivas

Biblia: Versión Reina Valera Actualizada (RVA-2015)

Gracia:

  1. Cualidad o conjunto de cualidades que hacen agradable a la persona o cosa que las tiene.
  2. Don o favor que se hace sin merecimiento particular; concesión gratuita.
  3. Perdón o indulto

Juzgar:

  1. tr. Considerar a alguien o algo de la manera que se indica. La juzgaron capacitada para el puesto.
  2. tr. Creer u opinar algo. ¿Juzgas que lo hizo por despecho?
  3. tr. Fil. Afirmar, previa la comparación de dos o más ideas, las relaciones que existen entre ellas.

Diccionario de la Lengua Española. Real Academia Española. https://dle.rae.es/?w=juzgar

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